Un Four Seasons diferente a todo lo que conoces
¿Four Seasons? Sí, pero no el que imaginas. Olvídate de los pasillos largos, los vestíbulos de mármol y los protocolos rígidos. Naviva, A Four Seasons Resort, es la apuesta más fresca y atrevida de la marca: un glamping de lujo para adultos, todo incluido, escondido en una península privada de Punta Mita.
Aquí no hay recepción formal. Al llegar, cruzas un puente peatonal de madera y te conviertes en parte de la familia Naviva. Te recibe un guía personal que ya ha planeado tu itinerario con base en lo que te gusta. ¿Y lo mejor? Durante toda tu estancia, todos te llaman por tu nombre.
15 “tiendas” de lujo en medio de la selva
El resort tiene apenas 15 tiendas o bungalós (o tented suites, como les llaman) distribuidas en 48 acres de selva tropical frente al Pacífico. Pero no pienses en una tienda de campaña cualquiera. Hablamos de espacios de 116 m² con:
- Alberca privada con vista al mar.
- Ducha al aire libre y tina de inmersión.
- Terraza amueblada con hamaca bajo el dosel de la selva.
- Cofre de mezcal artesanal y café local de especialidad.
- Aire acondicionado (porque el lujo también es comodidad).
Si quieres más espacio, las Grand Tents tienen 158 m² con una terraza de dos niveles y fogata.
Y un detalle que enamora: el 97% del ecosistema forestal original se preservó durante la construcción. Naviva no solo es lujoso, también es sustentable.
Todo incluido… pero en serio
Naviva es el primer resort todo incluido de Four Seasons. Y cuando decimos todo, es todo:
- Todas las comidas, snacks y bebidas (incluyendo alcohol) a cualquier hora.
- Un tratamiento de spa por persona incluido en tu estancia.
- Actividades diarias como yoga, baños de sonido y ceremonias de temazcal.
- Una experiencia Signature Naviva a tu elección.
¿El plus? No hay propinas. Todo está cubierto.
Copal Cocina: sin menú, sin reglas
El restaurante principal se llama Copal Cocina, una cocina de leña al aire libre construida en una palapa. Aquí no hay menú fijo. La chef Sofía Mojica cocina para ti con ingredientes frescos de la región.
¿Antojo de tacos con carne asada recién hecha? Se arma. ¿Pescado del día con verduras de la huerta local? También. Y si quieres algo más íntimo, puedes pedir una cena privada en la playa, a la luz de las velas, o que te sirvan el desayuno en la terraza de tu tienda.
Experiencias que no olvidarás
Naviva divide sus actividades en tres niveles:
- Daily: lo básico, como senderismo, pesca o meditación al amanecer.
- Unscripted: lo espontáneo. Un picnic al atardecer, una cata de vinos mexicanos, una clase de coctelería.
- Signature: lo extraordinario. Un safari nocturno por la selva, una ceremonia de temazcal guiada por un chamán, o una sesión de sanación con sonidos bajo las estrellas.
¿Lo mejor? Todo se adapta a ti. Si un día prefieres no hacer nada y solo flotar en tu alberca privada, también es válido.
El spa: dos cápsulas en medio de la jungla
El spa de Naviva no es un edificio. Son dos cápsulas futuristas de bambú, cada una con su propia tina de hidromasaje privada y camastros a la sombra de las palmeras. Los tratamientos están inspirados en tradiciones mesoamericanas: masajes con compresas herbales, rituales de limpieza con copal y más.
¿Cuánto cuesta vivir esta experiencia? (Precios en MXN)
Naviva no es un plan de fin de semana cualquiera. Es una inversión en bienestar y lujo. Los precios varían según la temporada y el tipo de tienda, pero para que te hagas una idea:
- Desde aproximadamente $15,000 MXN por noche para dos personas en temporada baja.
- En temporada alta, el precio puede superar los $25,000–$30,000 MXN por noche.
Sí, es caro. Pero piensa en esto: incluye todas las comidas, todas las bebidas, un tratamiento de spa, actividades diarias y una experiencia Signature. Si lo comparas con una escapada de lujo tradicional donde pagas cada extra, el costo final puede ser muy similar.
Tips prácticos para tu escapada a Naviva
- Reserva con anticipación. Solo hay 15 tiendas. Se llena rápido, especialmente en temporada alta (noviembre–abril).
- Aprovecha el servicio de guía personal. Antes de llegar, ya tendrán tu itinerario listo. Si cambias de opinión, no pasa nada. Aquí todo es flexible.
- No te pierdas el temazcal. Es una experiencia única, guiada por un chamán residente. Incluso si nunca has hecho uno, vale la pena.
- Pide una cena privada en la playa. Es el plan romántico por excelencia. Velas, mar, vino y comida increíble. ¿Qué más se puede pedir?
- Lleva ropa cómoda y ligera. Aquí se vive al aire libre. Piensa en telas frescas, calzado para caminar y traje de baño.